Un mural gigante y el reflejo de una Rosario múltiple
Artistas de la ciudad trabajan en la mega obra visual que integra y complementa El Aura, una de las atracciones que ofrece el flamante paseo ribereño Costa Nueva.
Rosario tiene la costanera más linda del país y ahora suma un flamante paseo que invita a disfrutarla y vivirla a pleno. Un paseo frente al río, renovado de punta a punta, pensado para caminar, descansar y encontrarse, más accesible, más transitable, más seguro. Un paseo que ofrece múltiples atractivos, entre los que destaca la cubierta refractaria que refleja un gigantesco mural y propone una experiencia activa donde la ciudad se revela al ser mirada.
Bajo la dirección artística de Martín Ron, quien tuvo a su cargo el diseño de la obra, un nutrido equipo de artistas locales plasmó la obra de muralismo urbano de Costa Nueva, pensada para completarse en el fulgor de El Aura, el primer espacio público techado que luce Rosario.
Con las intervenciones de China del Río, Anne Gabilot, Luchia, Lia Vites, Dimas, Juan Grandi, Betina Rian, Estefania Moreno, Victoria Maspero y Federico Calabia, Lía Merello, Gastón Reimers, Yamila Trujillo y MC2, el mural propone una experiencia en la que la ciudad se revela al ser mirada por las y los visitantes. Para verla completa hay que levantar la mirada, y quien observa se ve reflejado junto a los signos que reconoce como propios. Como explicaron los autores del proyecto, la obra no separa al espectador de la ciudad, sino que lo incluye.
Es que la superficie del piso, de más de 2.000 metros cuadrados, está totalmente cubierta con un diseño que, lejos de proponer una imagen única de la ciudad, ofrece una composición de múltiples partes. De esta manera, la obra reúne stickers con fragmentos de la cultura rosarina: lugares, escenas, símbolos, gestos y detalles cotidianos. Así, la pieza representa una idea de la identidad como suma, como convivencia de fragmentos que, juntos, construyen sentido.
"La diferencia de esta obra con una de pared es que el mural de pared es de lectura rápida, en cambio esta obra de piso necesitas recorrerla para terminar de comprenderla porque siempre vas a encontrar algo nuevo", explicó Ron, y agregó: "Toda obra es un desafío y esta, además de ser en piso es una obra gigante, y no hay un solo punto de vista para comprenderla, de hecho es imposible verla completa".
"Somos muchos artistas tomando decisiones, trabajando juntos y pintando en tiempo record, pero también estamos disfrutando, con sombra, bajo techo y al lado del río. Además, siempre es hermoso pintar en esta ciudad", afirmó el artista que también estuvo a cargo del mural de los silos del museo macro, y del retrato gigante de Manuel Belgrano de cara al Pasaje Juramento.
Cabe señalar que la obra fue posible gracias al acompañamiento de las empresas Macro, Mamina, Market Ya y Tersuave.
Rosario por sus artistas
Para el proyecto del mega mural fueron convocados más de 15 referentes de arte urbano de la ciudad. Con diferentes trayectorias individuales, las y los artistas se sumaron a esta propuesta colectiva, bajo la dirección artística de Ron y La Gerencia de Murales, de representar a través de simbolos, referentes y lugares, a Rosario y su historia.
“La autoría de la obra es de Martín Ron y además de convocarnos a otros artistas a participar también pudimos colaborar con algunos stickers; en mi colaboración hice un casco de los bomberos voluntarios para que estén presentes con una gráfica de ellos”, contó Dimas desde el playón intervenido.
En cuanto al montaje y la pintura de la notable pieza, el reconocido artista rosarino contó que “es un proceso muy largo, muy duro, muy trabajoso, pero el resultado va a quedar buenísimo, yo sé que a la gente le va a gustar”.
“De la experiencia lo que más me gustó es volver a trabajar con colegas, uno trabaja siempre individualmente y eso es buenisimo porque también enriquece el trabajo de uno”, reconoció el autor de un centenar de murales en espacios públicos y lugares abandonados de la ciudad.
Sobre la impronta del trabajo grupal, Dimas valoró que la obra “es parte de la comunión, el compromiso, y la idea de tirar para el mismo lado para que este trabajo salga adelante para Rosario”.
Betina Rian es muralista y arquitecta rosarina y también forma parte del equipo. “Es un proyecto hermoso y colaborativo. Además se armó un equipo súper lindo, estamos trabajando todos en equipo”, explicó y señaló, en cuanto a la obra: “Cada sticker tiene un mensaje, un símbolo, representa algo, entonces la propuesta es ir descubriéndose porque algunos se leen en un sentido, y para leer otros hay que girarse”.
Sobre la diferencia de trabajar en pared, si bien ya había trabajado con obras en piso, “no lo había hecho en esta escala y no con este tipo de pintura y tampoco con este viento, la tierra y los bichos. Entonces, por ahí es un poco más complejo”, describió Betina en la recta final del trabajo.
En este sentido, la artista, que ha exhibido obras en México y Costa Rica, valoró que se trata de “un desafío profesional, de técnica, de ese tipo de aprendizaje en la carrera”.
Juan Ignacio Grandi también dio su testimonio en medio de una jornada de trabajo clave, a pocos dias del final de obra. “Trabajar con alguien de nivel internacional como Martín (Ron) obviamente te deja mucha enseñanza, y también posibles trabajos futuros, pero en este caso y siempre, lo más interesante es el nivel de colaboración, lo colectivo", compartió este licenciado en Bellas Artes y artista visual, para seguidamente asegurar: "Fuimos muchos trabajando en diferentes momentos, y eso está buenísimo, se aprende tanto de la convivencia como del trabajo concretamente".
"Trabajé en diferentes sectores, tanto de la marcación del diseño principal, como después en las pinturas. En cuanto al diseño de lugares y referentes de la ciudad, me interesa mucho el concepto de todo lo que nos hace rosarinos, lo que nos une y nos da una identidad”, concluyó.
El Aura
La cubierta de Costa Nueva es una de las obras de infraestructura urbana más importantes de la ciudad, pensada para volver a conectar a las rosarinas y rosarinas con el río, y que sea a la vez un espacio de referencia, un hito, una escultura en sí misma, en lo que anteriormente fue el patio de maniobras del puerto.
De este modo, la obra reconvierte ese espacio público de la costa central, dentro del Distrito de la Innovación, y da continuidad al paseo peatonal con una nueva rambla accesible (para personas con movilidad reducida: un cochecito, una silla de ruedas) a la que se le incorporan canteros con verde, bancos y bicicleteros.