3 de julio

Prevención

Salud

Articulan planes de contingencia y prevención por virus Ébola y Chikungunya

El organigrama de trabajo para evitar la propagación de las enfermedades fue discutido por funcionarios de los tres niveles del Estado en la sede Rosario del Ministerio de Salud provincial.

En la mañana del viernes 15 de agosto, el ministro de Salud de la provincia, Mario Drisun, se reunió en la sede local de la cartera con su par municipal Leonardo Caruana y con el referente de Sanidad de Fronteras del Ministerio de Salud de Nación, Lauriano Bongarzoni, entre otros funcionarios, con el objetivo de articular planes de contingencia y medidas preventivas en relación al brote de Ébola y al virus de Chikungunya.

“En lo inmediato, lo que estamos haciendo para evitar que lleguen estas enfermedades es estar en permanentemente contacto con los organismos nacionales que son los que tienen control sobre las fronteras aéreas y marítimas, y también profundizamos el trabajo con los equipos de salud para que continúen atentos y sepan lo que hay que hacer ante los síndromes febriles, como siempre lo hacemos”, explicó Drisun al término del encuentro.

Por su parte, el secretario de Salud Pública municipal, Leonardo Caruana, señaló que “particularmente el virus del Ébola provoca una enfermedad grave en relación al alto porcentaje de mortalidad y se caracteriza fundamentalmente por los síntomas relacionados con las hemorragias, similares a la fiebre hemorrágica argentina, y con respecto al Chikungunya es similar a lo que produce el dengue pero con los síntomas más pronunciados”.

En tanto, Lauriano Bongarzoni, referente del Ministerio de Salud de Nación, señaló que “Sanidad de Fronteras se encarga de la fiscalización de la parte sanitaria de buques y aviones; respecto de estos últimos no ingresan ni salen vuelos de la zona en conflicto (en relación a África, foco del virus Ébola), así que no tenemos mayor preocupación por eso”.

“En lo que atañe a los buques, tenemos tres puertos internacionales a los que pueden llegar barcos de esa región que son Bahía Blanca, Buenos Aires y Rosario”, indicó. Como para llegar a Rosario los buques navegan por río, el acceso por el Río de la Plata tendrá doble fiscalización, sostuvo Bongarzoni.

“El primer control será en Sanidad de Fronteras del puerto de Buenos Aires y ante alguna sospecha el buque quedará en cuarentena en alta mar en aguas internacionales; una vez que cuente con la aprobación de Sanidad, ahí se dará curso para que llegue a Rosario”, explicó el funcionario.

“Generalmente el tiempo de incubación de la enfermedad del Ébola es entre 2 y 21 días, en este período no hay contagio. Esa etapa se presenta a partir del momento en que el paciente empieza a tener fiebre”, indicó Bongarzoni, quien a su vez sostuvo que “ésto es una ventaja para nosotros ya que los barcos tardan más de 21 días en llegar de África a los puertos argentinos. A esto debemos sumarle la doble fiscalización y el tiempo extra en alta mar por precaución”.

De la reunión, que se realizó en la sede de Rosario del Ministerio de Salud de la provincia, también participaron la subsecretaria de Salud municipal, Gabriela Quintanilla; el coordinador provincial de Redes Bioquímicas, Eduardo Anchart; el coordinador de Epidemiología provincial, Julio Befani, su par municipal, Analía Chumpitaz; el director Municipal de Vectores, Guillermo Palomo, y el director Municipal de Parques y Paseos, Nicolás Cordero, entre otros. 

Alerta internacional de la Organización Mundial de la Salud

La reunión fue organizada ante el alerta internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por el brote de Ébola en África y por los primeros casos, en Buenos Aires, del virus Chikungunya, el cual no se contagia de persona a persona, sino que es transmitido por los mosquitos Aedes Aegypti, también vector del dengue, y no existe vacuna para prevenirlo.

Medidas de prevención

En relación al Chikungunya desde Salud Pública reiteraron recomendaciones a tomar para evitar la reproducción del vector: vaciar y dar vuelta boca abajo tachos y barriles; tapar, dar vuelta o desechar las botellas vacías; lavar periódicamente, cambiar el agua y mantener siempre tapados los recipientes para almacenar agua de consumo; evitar que acumulen agua de lluvia cubiertas y neumáticos; mantener siempre limpias y destapadas las canaletas para el agua de lluvia; limpiar periódicamente y vaciar y guardar, cuando no se usan, las piletas de lona; mantener perfectamente tapados los tanques elevados; poner bajo techo o eliminar las plantas con hojas que formen depósitos de agua, vaciar y limpiar todos los días los bebederos de animales; vaciar y rellenar con arena o barro los huecos en los árboles, vaciar y evitar el depósito de agua de las piletas para el lavado de la ropa.