27 de julio

Gobierno

La Municipalidad lanza campaña para concientizar sobre la ordenanza de alcohol cero

La normativa “prohíbe la concentración de alcohol en sangre (más de 0 g/l) para quienes conducen cualquier tipo de vehículo a motor registrado y homologado", las 24 horas. todos los días.

La Municipalidad de Rosario lanza una campaña para concientizar a la población sobre la ordenanza N° 10.182/2021 por la cual se “prohíbe la concentración de alcohol en sangre -más de 0 gramo de alcohol por litro de sangre- para quienes conducen cualquier tipo de vehículo a motor existente en la vía pública y todo tipo de vehículo a motor registrado y homologado que se incorpore a la circulación en la vía pública”.

La campaña cuenta, en una primera etapa, con la desinteresada colaboración de trabajadores y trabajadoras de prensa de la ciudad, y en los meses siguientes, sumará a figuras del deporte y de la sociedad civil.

La campaña, que se lanza a través de un corto que se podrá ver en canales de televisión y por redes sociales, apunta a concientizar a la población a que, si se conduce, no se debe consumir alcohol durante las 24 horas. El video cuenta con la participación de Carolina Coscarelli; Gabriela Peralta; Juan Manuel Fontana; Ignacio Negri y Gustavo Rezzoaglio.

Datos sobre siniestros viales

Gran parte de los siniestros viales se producen por impericias o negligencias humanas, siendo la conducción bajo efectos del alcohol el principal causante de las mismas. Por lo menos en la mitad de los casos de muertes en siniestros de tránsito en el mundo está presente el alcohol.

Argentina registra uno de los índices más altos de fallecimientos de jóvenes menores de 29 años por accidentes de tránsito en Latinoamérica, coexistiendo entre las posibles principales causas de incidentes viales los motivos asociados al consumo de alcohol, el cual constituye el único factor medible en forma objetiva y rápida.

Según estadísticas oficiales, Santa Fe es la provincia con más alto índice de muertes viales del país: 739 muertes a hora cero, es decir en el lugar del hecho. Este número se incrementa al considerar los fallecimientos acaecidos a partir del traslado de los sujetos accidentados, los que actualmente son registrados como muerte violenta y no como muerte vial.

Los efectos del alcohol son directamente proporcionales a su concentración en sangre, presentando a mayor concentración, mayor deterioro, como ser:

  • 0.15 a 0.2 g/l Disminución de reflejos
  • 0.2 a 0.3 g/l Falsa apreciación de las distancias, subestimación de la velocidad
  • De 0.3 a 0.5 g/l Excitación emocional, disminución de la agudeza mental y de la capacidad de juicio, relajación y sensación de bienestar, deterioro de los movimientos oculares
  • De 0.5 a 0.8 g/l Aumento del tiempo de reacción, alteraciones en los reflejos, comienzo de perturbación motriz, euforia en el conductor, distensión y falsa sensación de bienestar, tendencia a la inhibición emocional, comienzo de la impulsividad y agresión al volante
  • De 0.8 a 1.5 g/l Estado de embriaguez importante, reflejos muy perturbados y retraso en las respuestas, pérdida del control preciso de los movimientos, problemas serios de coordinación, dficultades de concentración de la vista, disminución notable de la vigilancia y percepción del riesgo
  • De 1.5 a 3 g/l Embriaguez muy importante y notable confusión mental, cambios de conducta imprevisibles: agitación psicomotriz, fuertes perturbaciones psicosensoriales, vista doble y actitud titubeante
  • Más de 3 g/l Embriaguez profunda, inconsciencia, abolición de los reflejos, parálisis e hipotermia, coma, puede producirse la muerte.

Por lo tanto, toda concentración de alcohol en sangre, aún en mínimas cantidades, provoca alteraciones en atención dividida, funciones visuales y habilidades de conducción.

Datos de la organización "Luchemos por la Vida"

La ONG “Luchemos por la vida”, que viene realizando campañas de concientización contribuyendo a educar a la población argentina en Seguridad Vial, investigó sobre la cantidad de conductores que manejan alcoholizados y también de las creencias, conocimientos –y también desconocimientos– que hay sobre el tema.

De los datos recogidos, surge que:

- El 67% de los encuestados consume habitualmente bebidas alcohólicas. Muchos de ellos conducen después de haber bebido.

- El problema es más grave los fines de semana, en los cuales el 69% conduce después de comer y beber alcohol; lo que supone que el 46% del total de los conductores conduce alcoholizado durante el fin de semana.

- El 47% de los encuestados no conoce el límite legal de alcohol tolerado en sangre en conductores particulares (hasta el momento de 0,5 g/l).

- El 65% cree que un solo vaso de alcohol no afecta la capacidad para conducir.

- El 58% cree que el tiempo para que se pasen los efectos del alcohol es menor al necesario.

- El 29% de los encuestados no conoce el límite legal de alcohol tolerado en sangre en conductores profesionales (0 g/l).

- El 22% de los encuestados piensa que hay que tomar 3 o más vasos de vino para que la capacidad de conducir se vea afectada.

- El 50% de los encuestados calcula 2 botellas o más de cerveza para cada invitado si organiza una fiesta. El 32%, una botella por persona.