2 de diciembre

Género

Mujer
Coronavirus

Se habilitó un número de whatsapp para sumar a la atención del Teléfono Verde

Este nuevo canal de comunicación está destinado a las víctimas de violencia de género imposibilitadas de realizar llamadas a la línea gratuita que sigue en funcionamiento.

El coronavirus llegó a la Argentina cuando las últimas estadísticas nacionales indican que cada 23 horas muere una mujer víctima de femicidio. Ante el probable recrudecimiento de la violencia de género e intrafamiliar en un contexto de aislamiento social obligatorio y preventivo, desde la Municipalidad de Rosario se están están evaluando día a día los servicios para brindar respuestas eficaces y coordinadas en la emergencia.

Desde el inicio del aislamiento obligatorio, el Teléfono Verde (la línea telefónica de asesoramiento ante situaciones de violencia de género de Rosario) recibe menos llamadas. En la Dirección de Prevención y Atención de las Violencias de Género de la Secretaría de Género y Derechos Humanos analizan, con preocupación, que muchas mujeres pueden estar teniendo dificultades para pedir ayuda en una convivencia de tiempo completo con un agresor en el hogar.

En respuesta a esta situación, y como complemento del Teléfono Verde (0800 444 0420), se decidió reforzar los dispositivos de comunicación a disposición de las mujeres y se generó un canal alternativo de contacto vía Whatsapp al número 341 5 781509 para víctimas de violencia de género imposibilitadas de realizar llamadas.

Es importante remarcar que el Teléfono Verde sigue siendo el eje del servicio de atención, ya que allí se brinda escucha activa, contención y asesoramiento profesional. El nuevo canal de comunicación por Whatsapp solo recibe mensajes de texto y tiene como objetivo allanar la llegada a ese servicio. Por otra parte, ante casos de riesgo de vida, las mujeres pueden llamar directamente al 911 para pedir la intervención de las fuerzas de seguridad.

En estos días de encierro obligado, la gran mayoría de los casos que llegan al Teléfono Verde son de mujeres que se contactan desde la casa de familiares o personas cercanas donde se refugiaron para cumplir con el aislamiento. Se suman, además, llamadas motivadas por violaciones de medidas de prohibición de acercamiento por parte de agresores, pese a las restricciones a la circulación de personas. En estos casos, la mujer debe llamar al 911 automáticamente.

Este contexto excepcional lleva a evaluar día a día las respuestas de los servicios para que sean ejecutivas, contundentes y articuladas con los organismos que funcionan desde la emergencia.

Desde la Municipalidad de Rosario se está dando prioridad al asesoramiento y la vinculación con otros organismos para articular medidas de protección inmediata de las víctimas y sus hijas e hijos en la urgencia. Se está operando coordinadamente con el 911 para que se acuda al domicilio de las víctimas y se realizó un ingreso en uno de los centros de protección durante esta primera semana de aislamiento obligatorio. Los dispositivos de atención presencial se encuentran suspendidos, aunque hay una guardia mínima para casos de extrema urgencia.

En este nuevo esquema, y como estrategia general, el equipo de profesionales del Teléfono Verde ha incrementado el seguimiento de casos (es decir, se han aumentado las “llamadas salientes” del servicio) y también se está dando prioridad al monitoreo de la situación de las mujeres usuarias de botones de alarma que está registradas en la Dirección de Prevención y Atención de las Violencias de Género.

El equipo municipal trabaja permanentemente con redes y organizaciones sociales. La labor de estas redes es muy importante en estos días para ayudar a detectar situaciones que podrían no llegar por la vía habitual. De hecho, el ingreso reciente al centro de protección responde a un caso que llegó por esta vía.

Por otra parte, se trabaja en la elaboración de materiales y campañas de concientización e información para difundir en redes sociales y otros circuitos. Es importante transmitir que, más allá del aislamiento decretado, ninguna mujer está obligada a convivir con un agresor, menos aún si su situación es de riesgo de vida. La mujer que se enfrente a estas situaciones extremas puede salir de su casa con sus hijas e hijos para pedir ayuda, ir a la comisaría más cercana a su domicilio y realizar allí la denuncia. También es fundamental que las mujeres no se desvinculen de sus familiares o redes de contención seguras, ya que son un recurso fundamentales para protegerse de las agresiones. En este marco, se pide a la comunidad que denuncie hechos de violencia intrafamiliar de los que puedan ser testigos.