31 de marzo

Desarrollo social

Capacitación
Convivencia

Con apoyo municipal, vecinas y vecinos del noroeste se capacitan en construcción con pallets, paja y barro

El pasado miércoles se desarrolló en el centro barrial Espacio 11 La Tierrita un taller de Bioconstrucción con técnicas ancestrales; asistieron participantes de distintos barrios.

En el centro barrial municipal Espacio 11 La Tierrita del distrito Noroeste se desarrolló esta semana el segundo Taller Minga de Construcción Natural de capacitación en paredes de barro, en el que se brindaron nociones de bioconstrucción, construcción de la estructura principal (madera) y técnicas de levantamiento de paredes. Se promueve así la construcción natural, lo que involucra el aprovechamiento de materiales y recursos naturales para viviendas respetuosas con el medio ambiente.

El Centro de Convivencia Barrial ubicado en Pje. Mburucuyá 951 bis adoptó el nombre de Espacio 11 La Tierrita en mayo de 2018, momento en que empezó a perfilar una nueva modalidad de trabajo y acción barrial que apunta a fortalecer los vínculos comunitarios y a rescatar saberes ancestrales. 

La jornada

En esta nueva edición de la propuesta (el primer taller se concretó el 3 de diciembre), el pasado miércoles 11 un grupo de vecinas y vecinos de distintas edades y provenientes de diferentes barrios comenzó muy temprano a preparar el adobe hecho con tierra colorada y paja para las paredes del salón de usos múltiples que están construyendo. El calor no desalentó a ninguno de los participantes, que trajinaron con baldes de tierra y pisando barro en el contexto del patio poblado por fresnos, casuarinas y rodeado de canteros con flores, verduras y plantas medicinales.

Así, mientras un grupo pisaba el barro en una Pelopincho bajo la mirada y los consejos del capacitador Matías, otro preparaba una gran manta de fieltro siguiendo las recomendaciones de su profe Érica. Todos trabajando en comunidad, colaborando unos con otros, compartiendo conocimientos.

Minka o minga

Minka o minga es un vocablo quechua que refiere a la tradición precolombina de trabajo comunitario o colectivo voluntario con fines de utilidad social o de carácter recíproco. Se trata de una forma de colaboración desinteresada de los vecinos para levantar la cosecha, construir una casa o realizar cualquier obra solidaria. En esta oportunidad, el grupo fue avanzando de manera conjunta en la construcción de las paredes del salón, implementando diferentes técnicas de bioconstrucción, de acuerdo a los materiales disponibles (tierra, paja, madera) y la orientación de cada pared.

De tal manera, de acuerdo a las recomendaciones y la experiencia del capacitador, se comenzaron a construir las paredes que miran al norte, una con una mezcla que contiene una mayor parte de tierra y otra con tronquitos de madera, al tiempo que la que da al sur está hecha con pallets rellenos de una mezcla en la que predomina la paja, dadas sus cualidades de aislante térmico.

La actividad finalizó con un almuerzo a la sombra de los árboles, en el que las y los participantes, después de compartir un strudel elaborado con verduras de la huerta, pusieron en común sus sensaciones después del trabajo comunitario, entre los que se destacó un sentimiento general de gratitud, alegría y tranquilidad.

Las participantes

Isabel y Juli son amigas y desde principios de año asisten a capacitaciones en bioconstrucción, cerámica y fieltro que se dictan en La Tierrita y, pese a que no sabían bien con qué se iban a encontrar al inicio, hoy están felices con el camino recorrido y con los saberes que adquirieron. Sentadas bajo los fresnos, sus voces y risas se mezclan con los cantos de las aves.

“Yo vine a acompañarla a Juli y me terminé inscribiendo. No conocía nada de fieltro ni de cerámica, y cuando vine acá y conocí, me encantó”, cuenta Isabel al tiempo que destaca su gusto por los materiales naturales: “Trabajando con barro es como si volviera a la niñez. Volví a jugar con barro, me dio mucha felicidad, relajación, te olvidás de tus problemas”.

“Desde que vengo acá cambié un montón y mi familia también lo notó. Ahora me apoyan y están orgullosos de mí”, expone esta joven para quien la capacitación significó mucho más que la adquisición de una técnica específica, al tiempo que recuerda con satisfacción sus primeras experiencias en ferias, en las que comenzaron a vender sus primeras producciones.

Por su parte, Juli dijo que se acercó a este espacio “por recomendación del asistente social. Me gustó la idea, me inscribí y ahora no quiero que se termine. Me gusta este lugar, me gusta hacer cosas de fieltro, de cerámica. Nunca imaginé cuántas cosas se pueden hacer con barro y paja, ahora hasta podemos levantar paredes como mucha gente que puede mejorar su casa con estas paredes de adobe”.

En tanto, la coordinadora de La Tierrita, Silvina Abaroa, destacó la implicación de las y los jóvenes con la capacitación. “Cuando pensamos en trabajar con barro, con fieltro, nos decíamos con los profesores ‘che, pero los jóvenes están todo el día activos, con los celulares, con la música, con otro ritmo: ¿se coparán con esto que te mete en una acción más quieta, en la que hay que parar, hacer silencio?' Y nos supersorprendió cuando, sentados en círculo, empezaron a trabajar con la lana cruda recién esquilada, la empezaron a peinar, entraron en un clima de trabajo y de comunidad que nos sorprendió a todos, porque teníamos en nuestras cabezas que los jóvenes estaban interesados en otras cosas”, relata.

La Tierrita

El Espacio 11 La Tierrita se enmarca en las políticas sociales que lleva adelante el municipio, en los más de 30 centros de Convivencia Barrial que se ubican en diferentes puntos de la ciudad, con propuestas que apuntan a la inclusión de grupos familiares, favoreciendo el pleno ejercicio de sus derechos. 

Está ubicado en el noroeste de la ciudad y a través de múltiples actividades libres y gratuitas propone distintas experiencias -muchas de ellas vinculadas a saberes ancestrales- como cocina casera, práctica de chi kung y yoga kundalini, biodanza, danza árabe, escuela de movimiento, encuentros de embarazadas para maternar en comunidad, intercambio de semillas y plantines, muralismo en conexión pasionaria, bioconstrucción, cerámica y fieltro, entre otros.

En relación a la perspectiva desde la que se trabaja, se destaca la importancia de fortalecer los lazos comunitarios y los espacios de encuentro con otros. Asimismo se busca ir más allá del trabajo por franjas etarias, para "volver a las vivencias de otra época en las que niños y niñas acompañaban a sus padres en los quehaceres diarios, produciéndose en esa instancia el pasaje de una generación a otra".

De modo tal que en este centro, vecinas y vecinos, sin importar las edades, pueden encontrarse participando juntos, por ejemplo, del taller de juegos en la naturaleza o colaborando en la elaboración colectiva de un guiso.

Centro de Convivencia Barrial La Tierrita

BURUCUYA 951 BIS

4807802