19 de junio

Cultura

Inclusión

Poesía transformadora: se editó una colección de fanzines realizados por mujeres y varones privados de su libertad

Los textos fueron producidos a través de un programa de talleres dictados en las unidades penitenciarias N° 5 y N° 3, el Centro Socioeducativo de Puertas Abiertas de Alvear y el IRAR.

En el marco del Festival Internacional de Poesía Rosario, que en 2018 cumplió su 26º edición, se dictaron talleres literarios en instituciones de encierro, de los que participaron mujeres y varones privados de su libertad física. El programa fue impulsado por la organización del FIPR, la Municipalidad de Rosario y el Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe.

Los textos surgidos de estos espacios de lectura y escritura fueron publicados por la Editorial Municipal de Rosario en la colección p | o | e | s | í | a, un conjunto de fanzines que, al igual que los recitales de poesía que se organizan dentro y fuera de las instituciones, la formación de pequeñas bibliotecas y otras iniciativas afines, comparten la idea de literatura como posibilidad de transformación.

Los talleres que se llevaron a cabo a lo largo del año se realizaron en la Unidad Penitenciaria N° 5 de mujeres, la Unidad Penitenciaria N° 3 de varones, el Centro Socioeducativo de Puertas Abiertas de Alvear y el Instituto para la Recuperación del Adolescente de Rosario (IRAR). Excepto el de IRAR, que comenzó a principios de 2017 y fue la experiencia piloto a partir de la cual se decidió ampliar la iniciativa, el resto de los talleres comenzaron en julio de este año y continuarán el año próximo.

Bernardo Orge es el coordinador general de los talleres y uno de los organizadores del Festival. También tiene a su cargo, junto a Santiago Yáñez, el taller en el Centro Puertas Abiertas Alvear. "El proyecto surge en el marco del Festival Internacional de Poesía de Rosario, a partir de las actividades que desde hace años se organizan en instituciones de encierro de la ciudad, cada septiembre, durante la semana del FIPR. Además, en 2016 la Editorial Municipal de Rosario editó Muertas vivas, el primer fanzine de la colección p |o |e |s |í | a, resultado justamente de un taller coordinado por Cecilia Gallino en la U5. Toda esta experiencia decantó al mismo tiempo en el programa de talleres que lleva adelante el Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia de Santa Fe en cinco instituciones de encierro de su jurisdicción y en la ya mencionada colección de la EMR, que lleva seis títulos", explicó.

En relación a la metodología de trabajo, Orge cuenta: "Quienes coordinamos los talleres siempre conversamos entre nosotros para intercambiar experiencias y opiniones y en buena medida lo que hacemos surge de esas charlas. Después, la metodología de trabajo de cada espacio depende de quienes lo llevan adelante. En general se trabaja con lecturas sugeridas, en algunos casos consignas, y siempre una amplia apertura para escuchar a los y las participantes. Además de los textos que los chicos y chicas escriben en la semana, muchas veces los poemas derivan de las conversaciones que se dan durante los encuentros, donde los internos e internas le dan forma en conjunto a sus ideas, las escriben individual o colectivamente, las dictan, o bien se largan a hablar y dejan que el resto del grupo vaya señalando en sus monólogos aquellas partes que pueden ser versos para un poema". Además, destaca: "Este trabajo con el discurso oral nos parece importante ya que significa, por un lado, la posibilidad de tomar conciencia del valor del léxico y la voz propia y, por el otro, una desacralización de la idea socialmente extendida de la literatura como algo difícil y excluyente. Se resume muy bien en un textito epigramático de Lucía Alcaraz incluido en Muertas vivas: "Si hubiera sabido que existían libros así, habría leído antes. ¿Mi hijo tendrá estos libros?".

El libro Que tu mente sea tu piloto incluye poemas, prosas y collages producidos entre julio y noviembre de este año en el taller de poesía de la Unidad Penitenciaria N° 5 de mujeres. Algunas de las internas llevan cuadernos personales donde anotan frases, recuerdos o pensamientos incluso desde antes de que comenzara el taller, pero la mayoría escribió sus primeros textos a partir de las lecturas y las consignas sugeridas por las coordinadoras en los encuentros semanales, ahí mismo, en el SUM de la unidad, o después de darle vueltas a una idea durante varios días en algún rincón del predio de setenta mil metros cuadrados que ocupa la Alcaidía Regional Rosario al final del bulevar 27 de Febrero. Como pasa a veces con la risa —“si te miro me río, si me río te contagio”— las ganas de leer y de escribir poesía se transmiten de compañera a compañera. Las autoras son Miriam Aguirre, Daniela Dalinger, Valeria Doria, Analía Giacoi, Beatriz Orrego, Andrea Reina, Mónica Romero, Gisela Schimpf, Mónica Tolosa, Elizabeth Torrano.

La poeta Anaclara Pugliese, coordina el taller en esta unidad penitenciaria de mujeres, junto a Andrea Angulo “Wayra” y Florencia Giusti. Pugliese cuenta sobre la experiencia: “Siempre lo pensamos como un taller de poesía como cualquier otro, hay un momento de lectura y después un momento más creativo, en el que tratamos de divertirnos y ponerle color al gris de las paredes. Lo planteamos un espacio para compartir creaciones propias y ajenas, y sobre todo para hacernos conscientes de cómo queremos escribir y cómo queremos que suene el poema”. Sobre cómo llegaron a la unidad, cuenta: "Por suerte nos abrieron las puertas del penal las chicas de Mujeres tras las rejas, unas genias, y un poco fuimos entendiendo, antes de arrancar, la problemática específica de las mujeres en situación de encierro. La condena doble que pesa sobre ellas por ser malas mujeres, por ‘abandonar’ a sus hijos, entre otros temas". Además, expresó que la metodología fue variando: "Al principio pensábamos que teníamos que despertar el interés por la escritura, pero después caímos en la cuenta de que las chicas escribían muchísimo desde antes, tenían ya muchísimo papel, registros, diarios, cartas que nunca se entregan, poemas, canciones copiadas de la radio".

El programa menciona la idea de la literatura como posibilidad de transformación, en este sentido, Pugliese formuló: "La de la transformación es una pregunta que nos hacemos permanentemente. Creo que el hecho de que ellas sean escuchadas o leídas algo les produce" y añadió: "En el último encuentro una de las chicas nos agradeció porque dijo que hicimos que su cabeza vuelva a andar. En el encierro, no solo se anula el deseo, sino también un poco se desdibuja la identidad, hasta el cuerpo se queda quieto y se trasforma y se enferma. Y, como se puede deducir de uno de los poemas del librito, tu mente es tu enemiga. Una de las chicas nos decía que tenía miedo de perderse, de salir afuera y ya nunca volver a ser la que era, ese es el fantasma permanente, y yo creo que la escritura les ayudar a proteger ese espacio de lo propio".

En cuanto a esa misma premisa, Orge dice: "Creemos en la literatura como posibilidad de transformación, pero me cuidaría de aclarar que en este contexto transformación significa lo contrario a adaptación. Más allá del valor en sí que tienen para los participantes los contenidos y las aptitudes de lectura y escritura que se trabajan en los talleres, me gustaría responderla con algo que Brian Tabares, uno de los participantes, dijo en la última reunión en la U3: ‘Cuando vengo al taller me olvido dónde estoy, termina la hora y me da la sensación que voy a salir del salón a la calle, para tomarme el colectivo y volver a mi casa’.

“El amor es como un cristal, cuando se rompe hay que tirarlo”. Gisela Schimpf.

Por otro lado, El Piripipí, reúne los textos de una parte de la producción del taller de poesía que funciona en el Centro Socioeducativo de Puertas Abiertas de Alvear, un establecimiento ubicado en el kilómetro 6 de la ruta nacional A012, que alberga a adolescentes de entre 16 y 18 años. Algunos poemas fueron escritos individualmente por los chicos durante la semana y luego compartidos con sus compañeros en el taller, pero la mayoría surgieron a partir de conversaciones mantenidas durante las reuniones de trabajo en el patio de la institución y fueron improvisados de manera oral, un método de producción colectiva donde las instancias de escritura, lectura y revisión se resuelven todas al mismo tiempo. Los autores de este libro son Juan Gabriel Alegre, Sebastián Flores, Franco González, Kevin Leiva, Andrés Otero, Agustín Romero, Axel Verdún, Mauricio Porciel, Maximiliano Vallejos, Ignacio Chávez.

Vaca rallada, es el nombre del libro de poemas que fueron escritos durante los encuentros del taller de poesía de la Unidad Penitenciaria N° 3 de varones. Algunos surgieron a partir de una consigna propuesta por los coordinadores, pero en general son el resultado de las inquietudes de los propios participantes del taller, de sus experiencias, recuerdos y visiones, o derivan de las charlas desencadenadas por las lecturas compartidas, desde la gauchesca argentina hasta la poesía latinoamericana contemporánea. En las dos horas que duran las reuniones semanales en el SUM de La Redonda –el penal que desde hace ciento treinta años ocupa la manzana delimitada por Riccheri, Zeballos, Suipacha y Montevideo– los internos le dan forma en conjunto a sus ideas y las llevan al papel de manera individual. grupal o espontánea. Los autores son: Oscar Álvarez, Mirco Cabrera, Alejandro Colarte, Daniel Giménez, Diego Lezcano, Mauricio Moyano, Mauricio Oliva, Brian Tabares y Oscar Vega. Bernardo Orge junto a Christian Monti coordinan el taller en esta unidad penitenciaria.

Cada viernes, en una de las aulas de la escuela que funciona puertas adentro del IRAR algunos de los internos de entre 16 y 18 años asisten a un taller de poesía. Los poemas reunidos en el libro, Y el humo les va a llegar, son apenas una parte de todo lo que los chicos escribieron o le dictaron al coordinador del taller en esas reuniones de charla, mate y lectura; un espacio de crecimiento donde se producen hallazgos de imaginación y expresión en medio de los códigos institucionales que rigen la rutina diaria y que mediante el uso de cuadernos y libretas personales se extiende al resto de los días de la semana. Los autores son Agustín Aragón, Santiago Báez, Marco Ceresole, Ignacio Chávez , Franco Cuello, Gonzalo Escobar , Juan José Flores, Sebastián Flores Alan Gómez, Lisandro Jerez Molina, Lucas Lazarte, Facundo López, Gianluca Loza, Carlos Masculín, Elías Montenegro, Andrés Otero, Ezequiel Soto. Este taller fue coordinado por Tomás Boasso. 

Asimismo, Muertas vivas reúne poemas de Mirtha Rusñisky, Patricia Funes, María Eugenia Bruno, Claudia Paiva, Lucía Alcaraz y Rosana Esquivel escritos durante 2016 en el taller de escritura organizado por la ONG Mujeres tras las rejas en el Instituto de Recuperación de Mujeres Unidad N° 5 de Rosario. Y Las leonas contiene una selección de los textos producidos entre julio y noviembre de 2017 por Silvia Ayala, Celeste Ayelén, Jorgelina Baragaño, Ana Basualdo, María Eugenia Bruno, Cristina Carabajal, Daniela Dalinger, Sabrina Franco, Lorena Gauna, Cintia Giménez, Carolina Gordillo, Rosana Maidanano, Julieta Martínez, Micaela Montellano, Mabel Betiana Quintana, Ayelén Quiroz, Etelvina Ramírez, María Salazar, Ayelén Salva, Evangelina Sánchez, Elizabeth Torrano, Carla Venesio y Rocío Tejeira, en el mismo taller que continúa año tras año “como una juntada permanente con amigas”.

“Hoy vi la película de los super fantasmas. Ellos se creían fantasmas pero era gente real”. Juan Gabriel Alegre.

El Festival Internacional de Poesía Rosario tiene como objetivo crear un espacio de difusión oral de la poesía, reconocer los valores culturales de cada país representado y profundizar aspectos de la identidad. Está posicionado como uno de los festivales más importantes de América Latina y del mundo. La 26º edición del Festival se realizó del 17 al 23 de septiembre de 2018 y los participantes de los talleres de dicho programa pudieron realizar una lectura en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa.

Los libros se pueden adquirir en el stand de Córdoba esquina Corrientes de lunes a viernes de 9 a 13 y de 15:30 a 19:30, y sábados de 9.30 a 13.